5.2. Valorar la experiencia cristiana manifestada en Jesucristo y en tantos testigos a lo largo de la historia, como respuesta plena a las cuestiones vitales y de sentido, en diálogo interdisciplinar con propuestas filosóficas diversas.
Dios ha escrito en nuestra alma el deseo de amar y ser amados, y nuestra búsqueda no para hasta que no lo encontremos
tarde te amé! Tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba;
CARACTERÍSTICA DEL AMOR: FIEL
PERSONAJE: SAN AGUSTÍN
SALMO: 83
NECESITAMOS DE LA MIRADA DEL OTRO
Mira la siguiente fábula de Esopo ¿Qué nos enseña?
Pues bien, ya ves que estos jóvenes critican en algunos aspectos a sus padres, ahora imagina lo siguiente ¿y si la mirada de esa persona, la mirada atenta y constante de esa persona fuese la de Alguien PERFECTO? ¿Te dejarías influir por ella?
No hace falta que imagines nada, esa mirada existe y es Dios, es lo que se llama vivir en Presencia de Dios, y con esta virtud se cumple que:
PARA AMARNOS A NOSOTROS MISMOS NECESITAMOS DE LA MIRADA DEL OTRO
SAN AGUSTÍN
Con el ejemplo de este santo, padre de la Iglesia y Doctor, que ha aportado gran parte de la teología que vive la Iglesia, sus escritos tienen una gran importancia, etc... vamos a ver el proceso de pasar de la mirada de un público que no le hacía bien a la única mirada que le permitió amarse a sí mismo y empezar a amar a los demás. Para que veas cómo Dios actúa en aquel que le deja, te presento 5 acontecimientos escandalosos de la vida de san Agustín:
BIOGRAFÍA San Agustín nació en Tagaste (Argelia actual) en el año 354 y murió en Hipona el 28 de agosto del 430. Su padre, Patricio, un pagano de posición social acomodada, alcohólico, al que por muchos años Agustín guardo rencor.
Como era un gran orador ayudó a que muchas personas fueran absueltas de sus crímenes siendo culpables, como cuando convenció a un juez para que liberara a un hombre que intentó matar a su esposa. En el 371 visita a su padre, que se había convertido al catolicismo, pero Agustín se enfada desaprobando el bautismo de su padre y discute con su madre Mónica. Ella no paraba de orar por él para que se convirtiese.
Comenzó a trabajar, pero no hacía caso ni a su sirvienta con la que vivía en concubinato ni a su hijo fruto de esa relación. Un viejo amigo le ofreció ir a Roma a trabajar para enfrentarse con el Obispo de Milán Ambrosio, se fue engañando a su madre y a su familia. En seguida se ganó el favor de los emperadores para enfrentarse a Ambrosio con relativo éxito.
Viajan a Roma, su madre Mónica y su familia para que desistiese de molestar a Ambrosio, le contaron lo bueno que era, Ambrosio se desvivía por los más necesitados. Agustín hizo oídos sordos y continuó atacándolo.
Consiguió de la emperatriz que el obispo y su gente fuesen retirados con violencia, incluso algunas personas perdieron la vida. Este suceso fue un punto de inflexión para Agustín, se dio cuenta de la gran injusticia que le hacía a un hombre íntegro. Se acordó de las palabras que un día el obispo san Ambrosio le dijo en sus luchas:
“El hombre no encuentra la Verdad, el hombre debe dejar que la Verdad le encuentre”
Desde entonces comprendió que la Verdad estaba en Jesucristo, el Hijo de Dios. Comenzó a leer la Biblia y como ésta le acusaba de las comilonas, borracheras, desenfrenos, lujurias y rivalidades, se convierte al cristianismo en el año 385. Por su conversión y su gran oratoria el imperio le prohibió hablar y lo echó de Roma, fue a Tagaste, allí se hizo sacerdote y obispo.
En el año 430 Tagaste sufrió el asedio de los Vándalos, el Papa le ofreció la posibilidad de salir de allí él y de sacar sus obras para salvar su enorme legado y su vida, pero él enviando sus trabajos a Roma, entre ellos sus famosas Confesiones y la Ciudad de Dios se quedó allí acompañando a su pueblo. Con estas dos obras creó dos géneros literarios que no había existido hasta las fecha (La autobiografía y un tratado político-teológico alegórico)
¿QUÉ NOS ENSEÑA? San Agustín es uno de los ejemplos fundamentales de la búsqueda constante de Dios, de la verdad, del conocimiento. Esta búsqueda no la hizo en soledad sino que Dios había puesto en su camino a su madre Santa Mónica, su familia, Ambrosio y a sus amigos. San Agustín que dice: “Necesitamos de los otros para ser nosotros” pasó su vida rindiéndose a ese otro público que le daba placeres y rechazando a los que le querían, más tarde se dio cuenta que el único público que necesitaba para amarse a sí mismo está dentro de él mismo, es Dios mismo.
Tarea: En pareja leed el texto y confeccionad 4 preguntas para preguntar a otro equipo (otra pareja), deben ser de respuesta corta, la comprobación de las respuestas será con tu respuesta y lo que evalúe el profesor, aquel equipo que acierte más preguntas será el ganador. Cada equipo tiene sólo 10 segundos para buscar las respuestas en el texto, fuera de ese tiempo solo podrá leer o contestar de memoria, pero no buscar la respuesta.
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