domingo, 12 de abril de 2026

ESTE ES MI HIJO AMADO EN QUIEN ME COMPLAZCO

2.2. Desarrollar empatía y reconocimiento de la diversidad personal y social, inspirándose en el ser relacional de Dios, manifestado en la historia de la salvación.

ESTE ES MI HIJO AMADO EN QUIEN ME COMPLAZCO

Qué bien si oímos a nuestros padres decir esto de nosotros ¿Verdad? Algo así seguro que también nos gustaría oír de Dios Padre, si no lo oímos de vez en cuando al confesarnos, al menos cuando vayamos a verle, Estaría bien ¿Eh?

El otro día vimos la primera persona de Trinidad, el Padre, aprendimos que todos venimos del Padre (Ël crea nuestra alma) y vamos al mismo sitio (A estar con Él), aprendimos una oración (Tres Avemarías) y un símbolo que nos ayuda a ver nuestro medio para llegar a la meta (La cruz). Todos, aunque seamos distintos, algunos más capacitados, otros menos, todos somos hijos, y a todos les gustaría Dios decirnos este es mi Hijo amado en quien me complazco, esto hace además que.... 

TODOS SEAMOS IGUALES EN DIGNIDAD.

ESTO LO DIJO DIOS PADRE EL DÍA DE NUESTRO BAUTIZO

Cuando Dios Hijo se bautizó el Padre le dijo estas palabras. Como nuestro bautizo es un bautizo en el Hijo, en cierto modo a nosotros también nos lo pudo decir ese día. En nuestra mano está que nos lo pueda seguir diciendo cuando vayamos a hacerle la visita final.

En Mateo 3 se narra El Bautismo del Señor (lectura que está en el libro de texto)

Por aquellos días, Juan el Bautista se presenta en el desierto de Judea, predicando: 

«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos». 

Este es el que anunció el profeta Isaías diciendo: «Voz del que grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, | allanad sus senderos”». Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y de la comarca del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán. 

Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo:

 «¡Raza de víboras!, ¿Quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? 
Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: 
“Tenemos por padre a Abrahán”,
 pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. 
Ya toca el hacha la raíz de los árboles, 
y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego. 
Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; 
pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no merezco ni llevarle las sandalias. 
Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. 
Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, 
reunirá su trigo en el granero 
y quemará la paja en una hoguera que no se apaga». 

Por entonces viene Jesús desde Galilea al Jordán y se presenta a Juan para que lo bautice. Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?». Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: 

«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

¿Qué actitud pide Juan el bautista que se adopte? 
Jesús jamás cometió pecado alguno ¿Qué actitud nos enseña al pedirle a Juan el Bautista que le bautice?
¿Quién se manifiesta y qué dice?

Se abrieron los cielos, dice esto porque Biblia distingue 3 cielos: Las atmósfera, el lugar de las estrellas y la casa de Dios








ESCUCHADLE PARA QUE SIGAMOS COMPLACIENDO AL PADRE
 (Dice Dios Padre que hagamos con el Hijo de Dios)

En el primer trimestre ya vimos el Poder de la Escucha, (para tratar a las personas que se encuentran solas), ahora se trata de escuchar al HIJO, no solo sus palabras, sino la actitud que hemos aprendido del texto, no tiene ningún problema en hacer cola como los demás y tener la paciencia de tratarnos como iguales cuando realmente no lo somos.

Podemos aprender que en lugar de mirar al otro de reojo y juzgarlo, en lugar de medirnos a los demás y competir para ponernos por delante, se trata de ver en qué podemos empatizar para ayudarlo, tal y como hizo Jesús con nosotros cuando se bautizó.

Podemos ver esta actitud hasta en un contexto no cristiano, como en el vídeo que a continuación vamos a ver:


COMPLACER A DIOS AMANDO A LOS DEMÁS QUE SON TAMBIÉN SUS HIJOS
Nosotros pertenecemos a la Iglesia, por el hecho de estar bautizados, eso es lo que Jesús consiguió para nosotros, poder ser HIJOS DE DIOS, pero formar parte de una familia no es un club, ni un equipo deportivo, ni un grupo social más, es una familia, un grupo de pertenencia esencial y que nos define, somos hijos del mismo Padre, eso no se nos puede olvidar, no se trata de una idea teórica, sino de una realidad que nos identifica. Por eso el bautismo no se puede borrar.

RELACIONARNOS / EMPATIZAR CON LOS DEMÁS O CON DIOS
ES MÁS FÁCIL CUANDO DESCUBRIMOS 
QUE TODOS TENEMOS DEFECTOS
Y QUE AMANDONOS
COMPLACEMOS A DIOS NUESTRO PADRE


HABITADOS POR DIOS = ESTAR CONECTADOS DE FORMA PERMANENTE CON EL.
Así lo experimentó Pietro Ditano, exmodelo internacional, no estaba bien consigo mismo, porque había elegido el egoísmo en lugar de la entrega a Dios y a los demás:

Tarea: Ver vídeo del Rey León y contesta a las siguientes preguntas en el cuaderno:
1. ¿Qué semejanzas o diferencias encuentras entre esta escena del rey León y lo que hemos leído del bautismo de Jesús? Para eso ayúdate de estas otras preguntas: ¿Por qué se había olvidado Simba de su padre? ¿Se había olvidado Jesús de su Padre?  ¿Qué le dice a Simba su Padre? ¿Por qué?
2. ¿Podemos llegar a olvidar quienes somos con respecto a Dios? Razona la respuesta.

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