domingo, 18 de octubre de 2026

TE PUEDE PASAR A TI

1.1. Identificar e interpretar las ideas y creencias que conforman la identidad personal, contrastándolas con categorías fundamentales de la antropología cristiana (creación, imagen de Dios, libertad, pecado, finitud, etc.) y de otras cosmovisiones.

LO QUE PARECE BUENO ¿ES BUENO O MALO?

Imagínate estas tres situaciones:
1) Un Dios te da el poder de hacer milagros con el único propósito de usarlos para que la gente conozca quien es Dios. Pero un día tienes mucha hambre ¿Los usarías para convertir las piedras en panes?

2) Sabes que Dios te ha encomendado la misión de darlo a conocer en un lugar que no es fácil hablar de Él, y Dios te promete su protección. En un momento dado dudas sobre que camino tomar para dar a conocer a Dios ¿Será esa la manera de cumplir la misión que Dios me ha encomendado o será otra?, entonces se te ocurre lo siguiente, como Dios me va a proteger para saber el camino ¿Provocarías una situación para que Dios hiciese algo extraordinario, un milagro y así te muestre qué hacer? 

3) Imagina que para que la gente conozca a Dios te proponen ser Alcalde de tu pueblo/ciudad comprando votos, puedes pensar: Puedo usar mi influencia para llegar a más gente y cumplir la misión de dar a conocer a Dios. ¿El fin Justifica los medios? 

TENTACIONES QUE SE PARECEN MUCHO A ESAS SITUACIONES













Lo primero que hay que aclarar es que las tentaciones NO son pecados, son pruebas, y si las vencemos no sólo no estamos haciendo un mal, sino que estamos haciendo un bien. Dios las permite para mejorar. Jesucristo mismo las sufrió. En las tentaciones actúa directamente el demonio y como es un ser tan inteligente es capaz de confundirnos de tal forma que nos haga dudar de lo que está bien y de lo que está mal. Fíjate en el cuadro, as tentaciones de Jesús son muy parecidas a las situaciones que hemos planteado antes.

LA CONFIANZA ES UNA PUERTA ESTRECHA
Aunque relacionemos las tentaciones a un pecado en concreto o en contra de algún mandamiento en realidad todas las tentaciones son de desconfianza en Dios. Cuando ponemos la confianza en el Otro, comenzamos a mejorar como personas. Nosotros le decimos a Jesucristo: Tú haces que nosotros podamos ir al Cielo y el cambio no aparece cuando confiamos en nosotros mismos, sino cuando confiamos en el Otro, en Dios.

















DOS EJEMPLOS MÁS:

* La tentación de Adán fue una tentación de desconfianza, dice el diablo:
-  ¿De manera que Dios te ha prohibido comer de TODOS los árboles? 
y continúa diciendo:
- ES MENTIRA Cuando comas del árbol serás como Él......

La mentira es la del diablo, que exagera el mandato, porque no es verdad que Dios prohibiera comer de TODOS los árboles, al contrario, podían comer de TODOS los árboles excepto de uno, el que les provocaría la muerte. Pero el diablo al presentarlo de esa forma, de forma exagerada, quiere que nos sintamos atenazados y sin libertad.

* La tentación que Jesús sufrió en el Huerto de los Olivos, vuelve a sembrar la desconfianza, le dice el demonio: 
- ¿Es que va a servir de algo que tú mueras en la cruz?" 
y Jesús realiza un acto de abandono en Dios, le dice al Padre: 
"No se haga mi voluntad, sino la tuya" 
¡¡¡Lo mismo que rezamos en el Padre Nuestro!!!

¿Y en qué ponemos nuestra confianza cuando no la ponemos en Dios?

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.
Uno le preguntó: «Señor, ¿serán pocos los que se salven?»

Jesús les dijo: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: "Señor, ábrenos"; y él os replicará: "No sé quiénes sois." Entonces comenzaréis a decir: "Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas." Pero él os replicará: "No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados." Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.» 
san Lucas (13,22-30)





















Fíjate en los letreros de la imagen son muy importantes.

CUIDADO, EL DEMONIO NO ES TONTO -> MINIMALISMO MORAL
Hoy en día hay muchas tentaciones y el demonio que es muy inteligente, lo primero de que nos quiere convencer es de que él no existe y lo segundo, es que no nos presenta un mal, sino un bien APARENTE... No nos pide ser malos, sino mediocres. 

Ejemplos: te presento un pecado capital y una virtud. El tentador quiere que nos quedemos en la mediocridad, según él en el punto medio, pero no es así. En ese punto medio no está la virtud, está el minimalismo moral: ¿Qué es el minimalismo moral? Es buscar hacer LO MÍNIMO

Nos preguntamos "¿Puedo hacer esto sin pecar?" 
"¿Es pecado o no?"
y ese minimalismo nos aleja de preguntarnos esto otro:
"¿Qué hago para amar más y mejor?".

*En negrita de lo que debemos examinarnos y la palabra subrayada es la que el demonio nos sugiere:

Entre la soberbia y la humildad quiere que nos situemos en un orgullo digno.
Entre la avaricia y la generosidad, dice que busquemos el ideal de una sana ambición.
Entre la lujuria y la castidad que practiquemos una natural sensualidad
Entre la ira y la paciencia que tengamos un carácter espontáneo.
Entre la gula y la templanza que nos convenzamos de que tenemos un gusto especial.
Entre la envidia y la caridad, ver que no es tan malo un egoísmo controlado.
Entre la pereza y la diligencia, que lo que realmente hacemos es buscar una comodidad moderada.

LA CONVERSIÓN

La conversión no es un moralismo, la vida cristiana NO es un moralismo, la conversión es una consecuencia del encuentro con Dios, la conversión es darnos cuenta de que nuestro destino es la santidad. Es lo contrario de la desconfianza que satanás siembra en nosotros, es darnos cuenta de esas "Huellas en la arena" como vimos hace dos sesiones, darnos cuenta de que la vida es un encuentro con Dios. En el siguiente vídeo te presento una serie de la productora Infinito más Uno dirigida por Juan Manuel Cotelo:


Las personas del vídeo no estaban satisfechas con la vida que llevaban, no se trata de que no tuviesen dignidad antes y ahora sí, o de que tuviesen que cambiar moralmente, es mucho más profundo que todo eso, la conversión se produce cuando Dios se cruza en su camino y deben de dar una especie de salto en el vacío, un salto de confianza en Dios.

Te presento para ver de forma más concreta el del caso de María Vallejo Nágera en Medjugorje. No es un caso común, pero es una de las millones de formas que Dios tiene de hacerse presente, quizá tantas como personas existen.

LA CONCIENCIA ES UNA CAPACIDAD INTERIOR QUE NOS PERMITE AMAR

Que la vida del cristiano no sea un moralismo no significa que nos despreocupemos de nuestro comportamiento, nuestra vida moral se basa en nuestra conciencia, una ley natural que está impresa en nuestro interior y que por tanto, NO VIENE DE FUERA. Si te das cuenta de esta realidad, que la conciencia está impresa en nuestra alma, que está dentro de nosotros, vemos que la vida moral es una capacidad que debemos desarrollar para ser mejores personas, PARA AMAR.

¿Cómo podemos conseguir el perdón? Pidiendo perdón a Dios, reparando el daño si es posible,... pero para el caso de pecados graves, es IMPRESCINDIBLE la confesión, es el medio dispuesto por el mismo Jesucristo, y la pregunta ¿Cómo distinguir el pecado grave de los veniales (no graves)?

Hay una serie de requisitos:
Materia Grave: El daño de nuestro acto es importante.
Plena advertencia: Que sepamos que aquello que hemos hecho está mal.
Perfecto Consentimiento: Que lo que hemos hecho, lo hemos realizado de forma consciente y libre.

Tarea:







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