Sólo en Dios descansa mi alma,
de él me viene la esperanza.
Sólo él es mi Roca salvadora,
él es mi baluarte: nunca vacilaré.
SAN ANTONIO ABAD UNA SOLEDAD COMPARTIDA
A este santo se le conoce popularmente en su día de fiesta porque en las parroquias se bendicen a los animales, pues es patrón de los animales, se dice que siempre le acompañaba alguno, pero el motivo principal de que sea patrón de los animales es que curó de la ceguera unos jabatos ciegos, se representa muchas veces con un cerdo a su lado.
Pero, es más importante este santo porque su seguimiento tuvo una gran repercusión en la Historia. Practicó de tal modo el amor Total, que nada más leer el Evangelio, entendió que iba por Él, en concreto leyó el fragmento del joven Rico:
«Si
quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes y da el dinero a los pobres —así tendrás
un tesoro en el cielo— y luego ven y sígueme».
Debes tener en cuenta que es un santo del Siglo III-IV, por lo que no podía seguir al Jesús de carne y hueso, así que como tú y como yo debía seguir a Cristo de otra forma ¿Cómo? Se retiró al desierto con los eremitas ¿Quiénes eran los eremitas? la palabra ermita proviene de eremita, una ermita es una edificación religiosa retirada de la población, pues bien, los eremitas son personas que deciden profesar una vida solitaria y ascética, se retiraban al desierto y se aislaban de la sociedad. Buscaba el silencio.
Pero Antonio llevó una vida entre eremita y no desvinculada del todo de la sociedad, pues él conversaba con los eremitas, se preocupaba por lo que le ocurría a los cristianos de Egipto, instruía a los que le buscaban, pronto se le unieron personas interesadas en llevar la vida que este santo vivía y éste fue el origen del Monacato, vamos de los monjes, ya que se le fueron uniendo personas en torno a él, así se convirtió en abad.
Los comienzos fueron muy duros, cuando estaba solo retirado en el desierto sufrió muchas tentaciones del demonio, imagínate él era muy rico y lo había dejado todo para encontrarse con Dios, por lo que el demonio debía evitarlo a toda costa. Que las personas que van a hacer algo grande por Dios sufran tentaciones es muy común, el propio Cristo sufrió las tentaciones y otro grande San Benito (Siglos V-VI) también. ¿Conoces la famosa medalla de san Benito? Tiene inscripciones para repeler al demonio:
Fue tal la sabiduría que San Antonio adquirió con este modo de vida que hasta los emperadores le consultaban cuestiones. Nunca desaprovechó un minuto de vida, una de las enseñanzas constantes de san Antonio:
"Al levantarse, hemos de vivir como si no fuésemos a llegar a la noche;
y al acostarse hemos de pensar que quizá no llegaremos a ver el siguiente amanecer".
¿CÓMO DEJAR QUE DIOS ME HABLE? ¿CÓMO RESPONDO A DIOS?
Un existencialista ateo podría pensar que este tipo de actitudes y este tipo de proyectos de vida no son productivos, son absurdos e ineficaces,.... pero nosotros creyentes creemos no en Algo, sino en Alguien, esto lo cambia todo, no es una idea sino un SER con quien relacionarnos y que puede orientar nuestra vida, de hecho debemos orientarla a Él.
Para dejar que Dios me hable ¿Escojo una cita al azar y ya está? Bueno los caminos de Dios son maravillosos, podríamos probar a ver qué pasa: Plantéate una cuestión que te interese tratar con Dios, abre la Biblia al azar y prueba a ver que te dice...
Esto, si lo has hecho, no sé si te ha resultado útil, quizá si, PERO hoy te propongo otra mejor, vamos a leer el texto que leyó San Antonio, con el cual tomó la decisión de iniciar el monacato. A continuación según lo que te haya inspirado el texto leerás un Salmo y si hay una frase del Salmo que te haya llamado la atención repítela para decírsela a Dios. Te explico mejor la tarea un poco más abajo:
Tarea:
Esta tarea la haremos en clase con el Santísimo On-line para eso nos podemos dirigir a este otro apartado de nuestro Blog:
Es un apartado muy interesante en el que además te hablo de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, devoción que nace cuando Jesús quiere que todos nos demos cuenta que Él tiene un corazón humano como el nuestro y que siente la soledad y el desamparo igual que nosotros ¿No te decía que Dios es Alguien y no Algo?
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